{"id":2858,"date":"2026-10-07T22:26:27","date_gmt":"2026-10-07T21:26:27","guid":{"rendered":"https:\/\/silovers.com\/?p=2858"},"modified":"2026-10-07T22:33:44","modified_gmt":"2026-10-07T21:33:44","slug":"katia-la-chica-con-el-corazon-entre-dos-mapas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/silovers.com\/index.php\/2026\/10\/07\/katia-la-chica-con-el-corazon-entre-dos-mapas\/","title":{"rendered":"Katia, la chica con el coraz\u00f3n entre dos mapas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Historia donada por Katia Iglesias<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sinopsis:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Katia naci\u00f3 en Ucrania, fue adoptada y creci\u00f3 en Espa\u00f1a sintiendo que su vida estaba hecha de dos ra\u00edces: una que la salv\u00f3 y otra que nunca dej\u00f3 de llamarla. Entre operaciones, bullying, discapacidad, trabajo, teatro y una guerra que le duele en el cuerpo, su historia habla de identidad, resistencia y de esa forma tan suya de avanzar: d\u00eda a d\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">_______<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Katia naci\u00f3 en Dnipropetrovsk, Ucrania, en un orfanato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cuenta de forma bastante directa pero &nbsp;sin a\u00f1adir intensidad ni drama. &nbsp;Sus padres biol\u00f3gicos la abandonaron siendo un beb\u00e9 y sus primeros a\u00f1os transcurrieron en aquel lugar del que hoy conserva flashes, sensaciones y alguna imagen suelta. No recuerda una pel\u00edcula entera, pero s\u00ed escenas. Y, sobre todo, recuerda una sensaci\u00f3n: algo de ella se qued\u00f3 all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>A los dos a\u00f1os y medio, unos padres espa\u00f1oles decidieron adoptarla.<\/strong> No fue tan f\u00e1cil. En el orfanato dudaban, porque Katia ten\u00eda problemas f\u00edsicos importantes. Hab\u00eda nacido con una cardiopat\u00eda y necesitaba una operaci\u00f3n que, en Ucrania, probablemente no habr\u00eda llegado a tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero sus padres insistieron. Y menos mal, porque aquella insistencia le cambi\u00f3 la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lleg\u00f3 a Barcelona y &nbsp;apareci\u00f3 una familia nueva: padres, abuelos, t\u00edos, abrazos por todas partes. Katia, que ya entonces era muy cari\u00f1osa, no necesit\u00f3 demasiado calentamiento. Si hab\u00eda cari\u00f1o, ella entraba. <strong>Si hab\u00eda brazos abiertos, all\u00ed que iba.<\/strong> Como si, incluso sin entender del todo qu\u00e9 estaba pasando, supiera reconocer cu\u00e1ndo un sitio pod\u00eda ser casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>A los cinco a\u00f1os la operaron del coraz\u00f3n<\/strong>. Y s\u00ed, fue importante, claro. Pero Katia lo recuerda con un detalle muy suyo: se aburr\u00eda much\u00edsimo. Dos semanas en una cama de hospital para una ni\u00f1a hiperactiva eran casi un castigo medieval. Ella quer\u00eda moverse, mirar, preguntar, enterarse de todo. <strong>Porque Katia es as\u00ed: est\u00e1 en mil cosas a la vez. Su TDAH no lo vive como \u201cfalta de atenci\u00f3n\u201d, sino m\u00e1s bien como exceso. No es que no vea nada. Es que lo ve todo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s lleg\u00f3 el colegio. Y ah\u00ed la cosa se complic\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os,&nbsp; Katia sufri\u00f3 bullying. Desde peque\u00f1a hasta bien entrada la juventud. Le dijeron que no serv\u00eda, que no llegar\u00eda a nada, que era vaga, in\u00fatil, diferente en el peor sentido. Cambi\u00f3 de colegios, pas\u00f3 por centros especiales, hizo un PFI, consigui\u00f3 la ESO, termin\u00f3 un grado medio de Administraci\u00f3n con adaptaciones y un a\u00f1o m\u00e1s de esfuerzo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Spoiler: El problema nunca fue que Katia no pudiera aprender. El problema era que muchos no sab\u00edan mirar a alguien que aprend\u00eda de otra manera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aun as\u00ed, sigui\u00f3. Sigui\u00f3 como se sigue en la vida real: tropezando, cans\u00e1ndose, enfad\u00e1ndose, diciendo \u201cyo no quiero estudiar m\u00e1s\u201d y buscando otra puerta. Y entonces apareci\u00f3 Aura Fundaci\u00f3, una entidad que ayuda a personas con discapacidad intelectual a encontrar trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Katia, Aura fue mucho m\u00e1s que una fundaci\u00f3n. Fue un sitio donde, por fin, dej\u00f3 de ser \u201cla que no puede\u201d y empez\u00f3 a ser \u201cKatia, cu\u00e1nto sabes\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y eso, despu\u00e9s de a\u00f1os escuchando lo contrario, no es poca cosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Gracias a Aura encontr\u00f3 trabajo.<\/strong> Primero, una experiencia que no sali\u00f3 bien. Despu\u00e9s lleg\u00f3 algo inesperado: actuar en una serie catalana, Nivell Extra, emitida en 3Cat.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante tres meses grab\u00f3, se vio en pantalla, la reconocieron, la siguieron en redes y le propusieron hacer teatro, cantar y participar en nuevos proyectos. Ella lo cuenta con ilusi\u00f3n y con su punto de guasa: \u201cfamosa famosa no me hice, pero un poquito s\u00ed\u201d. <strong>Y despu\u00e9s de tanto \u201cno vales\u201d, ese poquito de brillo se disfruta un mont\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora trabaja en Mercabarna, en Cal Fruit\u00f3s. Est\u00e1 contenta, aunque sabe que todav\u00eda hay mucho desconocimiento sobre la discapacidad. Por eso habla. En redes, en persona, incluso en el metro si escucha una conversaci\u00f3n y cree que puede aportar algo. Katia explica, corrige, acompa\u00f1a. Sin ponerse estupenda, pero sin esconderse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y luego est\u00e1 Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Desde que empez\u00f3 la guerra, algo dentro de Katia se removi\u00f3<\/strong>. El orfanato donde naci\u00f3 fue destruido. Personas que pod\u00edan guardar pedazos de su origen murieron. Una parte de su pasado, dice, se borr\u00f3 de golpe. Y desde entonces hay noches en las que se despierta con la sensaci\u00f3n de que algo ha explotado. Como si su cuerpo, aunque viva en Barcelona, siguiera conectado a Dnipro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus padres le recuerdan que su vida est\u00e1 aqu\u00ed. Y ella lo sabe. Los quiere, les agradece todo, dice que le arreglaron la vida. Su hermano, que tambi\u00e9n adoptado en Ucrania aunque en otra ciudad, forma parte de ese refugio. Espa\u00f1a es su familia, su trabajo, su presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero Ucrania es su origen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Y Katia no quiere tener que escoger. Quiere quererlo todo: a quienes la salvaron y al pa\u00eds que la llama; la vida que tiene y la ra\u00edz que le falta; el aqu\u00ed y el all\u00ed.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No sabe cu\u00e1ndo podr\u00e1 volver. Pero lo tiene claro: alg\u00fan d\u00eda lo har\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, sigue. Con miedo a veces. Con trauma todav\u00eda. Con psic\u00f3loga, trabajo, teatro, familia, rabia, humor y un coraz\u00f3n que ya fue reparado una vez, pero que sigue latiendo fuerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muy fuerte. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A su manera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Historia donada por Katia Iglesias Sinopsis: Katia naci\u00f3 en Ucrania, fue adoptada y creci\u00f3 en Espa\u00f1a sintiendo que su vida estaba hecha de dos ra\u00edces: una que la salv\u00f3 y otra que nunca dej\u00f3 de llamarla. 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